Strummer, Bisbal, Barcelona

Bajo del tren, salgo a la calle y cojo un taxi. “¿Llegas o vuelves?”, me pregunta el dueño. Su pelo oscuro, sus pecas y su descaro me recuerdan a Sandino, invento de Carlos Zanón en ‘Taxi’, propietario de un Prius amarillo y negro que no quiere regresar a casa porque cree que Lola, su mujer, lo va a dejar esa noche. Como él, tampoco yo quiero volver, pero lo hagoaunque vivir en la ficción tiene ventajas. El conductor de la novela es un poquito quien es por The Clash mientras que el mío sintoniza Radiolé porque una cosa es lo que soñamos ser y otra lo que somos. Joe Strummer contra David Bisbal, si los sumo a ambos y los divido entre dos, no salgo yo. Es la fórmula, sencilla, que demuestra que el arte no es la vida.

El artículo completo en El Periódico de Cataluña

Los banqueros del rey Juan Carlos, un reflejo de cada etapa de su vida: de Juan March a Emilio Botín y Mario Conde

El 4 de agosto se hizo pública la carta en la que Juan Carlos Icomunicaba a su hijo, Felipe VI, que se iba al extranjero para “salvaguardar la monarquía”. Si, como afirmaron algunos medios, una de las paradas de esa salida fue Azeitão, el rey emérito abandonaba España y volvía a su adolescencia: en la localidad ubicada a 50 kilómetros de Estoril vive João Manuel de Albuquerque d’Orey de Brito e Cunha, su amigo durante el exilio portugués de los Borbones y dueño de la Casa Grande Quinta do Peru, una finca del siglo XVIII rodeada de olivos y castillos medievales. También es yerno de Manuel Ribeiro Espirito Santo (1908-1973), copropietario del banco que su padre, Jose Maria, creó de la nada, bautizó con su apellido y le permitió amasar una fortuna que hace que en Portugal la prensa los llame “Los Dueños de Todo”.

Manuel fue una de las personas que más ayudó a los Borbones en Estoril, y Juan Carlos le devolvió el favor a su familia siendo ya rey abriéndole las puertas de las regatas, donde el banco luso se convirtió en un patrocinador estrella. Fue a principio de los dos mil, cuando la Caja de Ahorros del Mediterráneo financiaba el barco del príncipe Felipe y La Caixa el del rey, el Bribón. A Espirito Santo le tocó, entre otros, imprimir su nombre en las velas de uno de los grandes amigos del Borbón: Gonzalo Fernández de Córdoba, duque de Arión, con quien el monarca participó en los Juegos Olímpicos de 1973.

El reportaje completo en Vanity Fair

Descifrando a Mijaíl Fridman, dueño de los supermercados DIA y el hombre más rico de Londres

Es hijo de un ama de casa y un ingeniero y se ha convertido en el hombre más rico de Londres. Mijaíl Fridman (Lviv, Ucrania, 1964) tiene cara de niño, pero “cambia de humor fácilmente, es mejor no confiarse”, dice una consultora que lo trató en reuniones de negocios en esa ciudad. Son algunos de los muchos contrastes de un personaje cuyo nombre saltó a la prensa española en 2012 por ser el propietario de la empresa que fletó el Prestige, petrolero que se hundió en la costa gallega causando uno de los peores desastres ambientales de nuestra historia. Ocho años después y a pesar de que su cara siga pasando desapercibida, este empresario, que está entre los más ricos de Rusia, controla el 70% de una de las cadenas de supermercados que vende más barato: DIA. Fue su primera inversión en suelo español, pues, como él dice, uno de sus “deberes morales” es demostrar que un ruso puede ser un hombre de negocios internacional aunque tampoco es un secreto que tiene una relación de amor-odio con su país que pone mucho empeño en disimular.

El perfil completo en Vanity Fair

Ni sexo ni cocaína: música

Lean ‘Filosofía y consuelo de la música’, de Ramón Andrés (Acantilado, 2020). Háganlo: no importa si lo hacen de corrido, eligiendo el capítulo más atractivo o yendo directamente a la conclusión de cada uno, donde el autor elige un poema o una anécdota con la que convence al lector de hasta qué punto la música nos construye, nos cura y nos alienta. En sus páginas se traza la historia del “arte de las musas” siguiendo la historia de las ideas. “La música es también pensamiento. Por eso cabe preguntarse por toda cosa que suceda en ella”, dice el autor recordándonos que también es una ciencia.

El artículo completo en El Periódico de Cataluña

El dios principal

“No es una guerra”, dijeron y repitieron a pesar de que poco a poco hemos visto escorarse los bandos. “Dejad el lenguaje bélico”, pidieron a los periodistas después de que el presidente del Gobierno comunicara el estado de alarma como quien anuncia una batalla. Es cierto que no vemos sangre ni oímos gritos –quizás porque no podemos ir a funerales ni entrar en las UCI–, pero sí hay desconcierto y, a estas alturas, un hedor a autoridad minada. 

El artículo completo en El Periódico de Cataluña

La canción del cobarde

A finales de los años 60, Víctor Manuel escribió ‘El cobarde’, un tema sobre un chico que prefiere a su chica y gozar del monte que ir a la guerra. En las listas de éxitos patrios, sin embargo, la cobardía que ha triunfado siempre es privada, de corte canallesco y ligón, y la han cantado David Bustamente, Julio Iglesias o Chiquetete. Es decir, intérpretes de canción ligera, liviana a veces, con lo que, de alguna manera, el género dominante refleja el tipo de cobardes que hay en España.

El artículo completo en El Periódico de Cataluña

Así se construyó el ‘campechano’

El adjetivo “campechano” referido a Juan Carlos I se empezó a usar en círculos periodísticos y políticos a principios de los años 90. Según el diccionario de la Real Academia, campechano es quien “se comporta con llaneza y cordialidad, sin imponer distancia en el trato”. También quien es franco y está dispuesto “para cualquier broma o diversión”. En la quinta acepción también recoge que un hombre campechano es aquel que es dadivoso. 

El adjetivo saltó de los corrillos periodísticos a los diarios, es decir al lector y la ciudadanía, en 1992. Un repaso por los diarios de esos años confirma que es después de los Juegos Olímpicos cuando se empieza a usar en la “prensa seria”. Hasta entonces, sólo se encuentra esa palabra en la sección de política para referirse a dirigentes como Boris Yeltsin, a quien describían de esa forma cuando protagonizaba alguna de sus salidas de tono.

El artículo completo en Vanity Fair

La familia mata

“La familia mata”. Deberían imprimirlo en las cajas de preservativos y en las de píldoras anticonceptivas con el mismo fin que se advierte en los paquetes de tabaco de las consecuencias de fumar, pero no para dejar de hacerlo, sino para evitar olvidar la goma o la toma. Lo que yo no olvido es cómo definió un profesor de Antropología a la familia: “Es la fuente de toda neurosis”, sentenció en clase y yo clavé el bolígrafo en el bloc. “Y ahí vamos, de manera irremediable, al sacrificio”, añadió ante unos veinteañeros aquel hombre –casado, con amante y tres hijos– como si describiera el destino.

El artículo completo en El Periódico de Cataluña