Hilda Matheson, la espía que rompió moldes en la BBC

“El suyo era un cerebro demasiado bueno para dedicarlo solamente a mi trabajo”, escribe Lady Astor, primera mujer en ocupar un escaño en el parlamento británico, sobre su asistente personal. La aludida es Hilda Matheson, nombre que aparece en una de las novedades editoriales de este otoño: Algunos libros. Las charlas de E.M. Forster en la BBC (Alpha Decay, 2018), joya pulida para quienes gozan de una recomendación bien hecha aunque disientan con ella.

Hilda tenía 30 años cuando entró a trabajar con Lady Astor, buena cabeza y un curriculum apasionante: había pasado la Primera Guerra Mundial en Roma a las órdenes del MI5, el servicio de inteligencia de su país; hablaba italiano, francés y alemán, era culta, tenía personalidad y no temía nada ni a nadie. Con esas credenciales, su jefa se dio cuenta pronto de que su secretaria necesitaba algo más que gestionar su correo, organizarle reuniones o asesorarla sobre determinados temas y por eso la anima a que acepte otros encargos. Así llegó la joven de padres escoceses criada en Londres y formada en Historia en Oxford a la BBC.

El reportaje completo en Vanity Fair.