Laura Huxley, el nexo psicodélico entre Winona Ryder y el autor de ‘Un mundo feliz’

En marzo de 1996, Timothy Leary descubre que el cáncer de próstata que padece va a matarlo. Para despedirse convoca en su casa de Beverly Hills a una multitud de amigos que desde ese día hasta su muerte, el 31 de mayo, acuden a decir adiós al profesor de la Universidad de Harvard que ha pasado media vida investigando y promoviendo el uso de drogas psicodélicas en terapias piscológicas: Susan Sarandon, Tim Robbins y Oliver Stone. También un grupo de rastafaris, músicos del grupo The Mamas and the Papas, Yoko Ono y por supuesto, la ahijada del enfermo: Winona Ryder, que ya tiene en su curriculum títulos como Reality Bites, Mujercitas y está a punto de estrenar Jóvenes salvajes y El Crisol. Todos llevan algo de beber o de comer e intentan convertir el encuentro en lo que el agonizante quiere: una fiesta. Pero solo una de esas persona sabe de verdad de qué va todo eso: Laura Archera, la mujer que casi 30 años antes había estado en una “celebración” parecida, un encuentro en el que ella misma le administró a Aldous Huxley los 100 mg de LSD con los que el escritor, harto del cáncer que lo devoraba, le pidió ayuda para quitarse de en medio.

El artículo completo en Vanity Fair.

Tenía razón Jane Fonda: el sexo tras la menopausia puede ser maravilloso

“El sexo mejora con la edad”, decía Jane Fonda a sus 79 años después de sacar del bolso uno de sus vibradores en el programa de Ellen Degeneres. En la otra punta del planeta y del deseo, la diseñadora española Agatha Ruiz de la Prada (57) aseguraba que tras su divorcio, pasa del sexo. Y ambas tienen razón porque si algo queda claro en Sin reglas: erótica y libertad femenina en la madurez (Capitán Swing, 2017) es que el abanico de opciones e intensidades sexuales de las mujeres cuando pasan de los 50 años existe y es muy variado.

El artículo completo en Vanity Fair.