Simone Mareuil, la protagonista de ‘Un perro andaluz’ que acabó con su vida quemándose a lo bonzo

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“Mamona”, llamó Luis Buñuel a Simone Mareuil en una carta dirigida al escritor Pepín Bello. El director eligió esa palabra por la escena de Un perro andaluz en la que Pierre Batcheff le manosea los pechos a su compañera de reparto. De ella también dijo el cineasta que tenía “un cuerpecito excitante” y que daba ante la cámara “bastante bien”. Son descripciones que recoge Ian Gibson en Luis Buñuel: la forja de un cineasta universal y son casi las únicas que hizo el de Calanda sobre la mujer que protagonizó su primera película y una de las escenas más icónicas de la Historia del cine: la del ojo rajado. Es una de las tomas y de las cintas más comentadas, analizadas e incluso psicoanalizadas y sin embargo, su protagonista apenas aparece citada, comentada o biografiada. Simone Mareuil no figura nunca, por ejemplo, entre “las musas de Buñuel”, como sí lo hacen en estudios, congresos o reportajes Jeanne Moreau, Silvia Pinal o Catherine Deneuve a pesar de que podía cumplir, como las anteriores, con el concepto que el escritor alemán Wilhelm Jensen bautizó en el siglo XIX con el nombre de Gradiva.

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Del prostíbulo a la casa de Christian Dior: así era el París mágico que retrató Brassaï

Vista desde el Pont Royal hacia el Solférino. / Estate Brassaï Succession, Paris.

“Me gustaría alejarme por completo de la atmósfera de París, que mantiene cautivos hasta el último glóbulo de mi sangre y la última fibra de mi ser”. Con esa hipérbole escrita en una carta, el joven Gyulá Halász explicaba a sus padres el efecto que tenía la capital francesa sobre él. Era 1924 y acababa de llegar de Alemania, donde emigró con su familia durante la Primera Guerra Mundial y donde entabló relación con nombres tan relevantes como Kandinsky.

El artículo completo en Vanity Fair.

Bruja sin brida

“Creo que me interpretaba fragmentariamente, lo cual es peor que no interpretarme en absoluto”, escribe Leonora Carrington en Memorias de abajo(Siruela, 1995) y anticipa la dificultad para clasificarla o ponerle un adjetivo. La pintora, escultora, dibujante y escritora mexicana nacida en Inglaterra hace cien años trazó en su obra pictórica y literaria un autorretrato deforme para el ojo corriente.

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