Strummer, Bisbal, Barcelona

Bajo del tren, salgo a la calle y cojo un taxi. “¿Llegas o vuelves?”, me pregunta el dueño. Su pelo oscuro, sus pecas y su descaro me recuerdan a Sandino, invento de Carlos Zanón en ‘Taxi’, propietario de un Prius amarillo y negro que no quiere regresar a casa porque cree que Lola, su mujer, lo va a dejar esa noche. Como él, tampoco yo quiero volver, pero lo hagoaunque vivir en la ficción tiene ventajas. El conductor de la novela es un poquito quien es por The Clash mientras que el mío sintoniza Radiolé porque una cosa es lo que soñamos ser y otra lo que somos. Joe Strummer contra David Bisbal, si los sumo a ambos y los divido entre dos, no salgo yo. Es la fórmula, sencilla, que demuestra que el arte no es la vida.

El artículo completo en El Periódico de Cataluña

Rocío Molina y un embarazo por soleá

Sïlvia Pérez Cruz, Lola Cruz y Rocío Molina Cruz. / foto: Pablo Guidal
Tres mujeres bailan y cantan el deseo de ser madre en Grito pelao. / foto: Pablo Guidal

“Siempre detesté la idea de ser madre”, dice Rocío Molina, lista para presentar Grito pelao junto a Sílvia Pérez Cruz el 18 de julio en el Grec de Barcelona. En el espectáculo, la bailaora narra su rechazo inicial, el anhelo posterior y su momento actual, pues ya está embarazada y embarazada bailará la historia de “una lesbiana sin pareja que quiere tener un hijo”. En su anterior trabajo, Caída del cielo, puso su físico al límite en dos horas de frenesí con las que exploró el cuerpo femenino y lo bello de sus tabúes, menstruación incluida.

El artículo completo en Tendències – El Mundo