Manuel Alejandro: “Siempre escribí por encargo y este coronel ya no recibe cartas”

“El azar manda”, dice Manuel Alejandro por escrito, coqueto y juguetón, pero sin dejar ni una palabra al albur. El jerezano habla de casualidad para explicar por qué se dedicó a componer canciones: una fractura en el codo derecho lo retiró del piano y lo lanzó a lo que él denomina, poniéndole comillas, canción ligera. Fruto de esa lesión es parte de la memoria sentimental de España y Latinoamérica y lo que le puso palabras al vozarrón de Nino Bravo, a las tribulaciones de Luis Miguel o a la metamorfosis de niña prodigio a adulta de Marisol.

A todos esos cantantes y a otros muchos los moldeó Manuel con sus palabras: “Siempre escribo las canciones pensando en el perfil del artista y, sobre todo, en cómo creo que el público lo ve. En realidad, escribo ahondando en el personaje como si fuera el protagonista de una novela y me adentro en situaciones que pueden suceder o han sucedido”. Por eso dice Raphael que más que su compositor, Manuel Alejandro es su biógrafo.

La entrevista completa en Vanity Fair.

Chuck Norris, al rescate de la música clásica

Edgar Martín bautiza melodías. Chuck Norris o Meg Ryan son para él los primeros movimientos de la sinfonía Júpiter de Mozart. “El primero es fuertote, muy intenso. El segundo es como una comedia romántica.”, explica el director de la orquesta Camerata Musicalis. “Mozart aporta a las sinfonías un tercer movimiento. Nadie lo espera y encima, acapara todo el protagonismo. Lo llamo el Pequeño Nicolás.”

Si Martín y su grupo tienen que hacer de cómicos además de músicos es porque la música clásica está sedienta de público. Según datos de la SGAE, de 2009 a 2014 se celebraron en España 2.617 conciertos menos; se perdieron más de un millón de espectadores y más de ocho millones de euros en recaudación.

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