Ser abogado gitano en Europa

Ostalinda Maya (tercera por la derecha), con un grupo de abogados gitanos en las escaleras del Tribunal Supremo de EE UU.
Ostalinda Maya (tercera por la derecha), con un grupo de abogados gitanos en las escaleras del Tribunal Supremo de EE UU.

Parte de la sangre de Ostalinda Maya es mexicana, y otra, española y gitana. La romaní le viene de su padre, el bailaor Mario Maya, autor de Camelamos naquerar, un espectáculo que en 1976 abrió el debate sobre los derechos de su pueblo en España. El título, en caló, significa “Queremos hablar” y podría ser un prefacio a la tarea que hoy desempeña su hija, una abogada y antropóloga de 36 años empeñada en dar voz a su comunidad y que ha organizado la primera reunión de abogados gitanos de Europa.

El articulo completo en El País Semanal

Diez años sin Mario Maya, el flamenco que anticipó el futuro

“En el bis está el peligro”. La frase es de Mario Maya y la recuerda Isabel Bayón, que lo define como la mayoría de sus compañeros: culto, disciplinado y con un oído musical fuera de serie. “No le gustaban las obras largas y lo del bis es porque decía que el final era muy importante, pues puede destrozarte un buen espectáculo”, rememora la bailaora sobre un artista que falleció hace diez años.

El reportaje completo en Deflamenco.com

Rosalía, más Madonna que Beyoncé

Rosalía no es Lola Flores, ni quiere ser popular como la Pantoja. Sus referentes están fuera de España, pero tampoco es Beyoncé, demasiado próxima en edad para servir de baliza, y Rihanna es otra historia. De compararla con alguien habría que hacerlo con Madonna, lo que demuestra que seguimos 40 años por detrás de la gran máquina de hacer negocios (especialmente musicales) que es Estados Unidos. Porque de eso, de business, va esta historia.

El artículo completo en Vanity Fair.

El nazismo, a cinco metros: visita a un cuartel de la Gestapo en tiempo electoral

Fotografías de oficiales nazis de la ciudad de Colonia expuestas en la El-De Haus.

Al presente del pasado lo separan cinco metros. Es la distancia que hay de la El-De Haus de Colonia a la primera farola de la que cuelga un afiche electoral. De puertas para adentro, un memorial y un centro de documentación sobre el nacionalsocialismo, el primero que abrió sus puertas en Alemania. Era 1979 y dentro hay carteles de los años 30 en los que puede leerse «Los judíos son nuestra ruina». En la calle es 2017 y del alumbrado público cuelgan pósteres con la foto de un lechón: «El Islam no encaja en nuestra cocina», dice la propaganda del AfD, partido fundado en 2013 por un grupo de profesores universitarios, muchos de Economía.

La crónica completa en Altaïr Magazine.

Contra el ‘payosplaining’: los gitanos no admiten más lecciones sobre su cultura

A Charles Clifford, pionero de la fotografía, se le ocurrió que retratar a un gitano en un enclave turístico bello y misterioso sería la mejor estampa para definir España. La composición, forzada e inventada, se convirtió en la imagen con la que se conoció el país en el extranjero. “Las Exposiciones Internacionales compendiaron el lugar de los gitanos en España y el lugar de España en el mundo en paralelo”, explica en un artículo María Sierra, directora de Pendaripen, grupo sobre investigación de Historia de los Gitanos de la Universidad de Sevilla.

El reportaje completo en El Español.