1967, el año que Estados Unidos perdió la oportunidad de cambiar su futuro

Michael J. Codd la prensa de Nueva York lo definió en los años setenta como “la personificación del policía irlandés”: alto, fornido y de ojos azules. Entró en el cuerpo en 1941, tres años después de los primeros disturbios raciales de Harlem y cuatro antes de los segundos. Fue ascendiendo poco a poco, hasta que en 1961 lo nombraron subinspector jefe. Poco después, su nombre aparecía en la prensa gracias a un programa que Codd había ideado para reducir el crimen de las calles de Nueva York: el programa del policía señuelo. La idea era crear una unidad de agentes que recorrieran los barrios más conflictivos vestidos de mujer, principales víctimas de violaciones y tirones.

El artículo completo en Vanity Fair.

La historia (electoral) se repite: James Powell, el adolescente tiroteado por un policía que dio lugar a los disturbios de Harlem en 1964

En 1964, un policía mató de tres disparos a un afroamericano de 15 años. Su muerte originó unas protestas que duraron 11 días y tuvieron lugar, como en el caso de George Floyd, en año de elecciones.