Picasso por bulerías

No hay constancia de que Pablo Ruiz Picasso entrara nunca en ninguno de los catorce cafés cantante que había a finales del siglo XIX cerca de la casa donde creció, en la de plaza de la Merced de Málaga. El que sí los frecuentaba era su padre, José Ruiz Blasco, a quien la fundación que gestiona las cosas de su célebre hijo define como un tipo “ingenioso y bromista pertinaz” y un “dandy aficionado a los toros y al cante flamenco”, música que dejó huella en la vida y en la obra de Picasso.

“Pero es curioso porque se le ha analizado desde todos los puntos de vista: Picasso y la televisión; Picasso y los toros; Picasso y Fellini…. Pero apenas se ha prestado atención a su relación con lo jondo”, explica Francis Mármol, periodista y autor de los textos que han dado origen a Y Picasso recordaba elflamenco, una exposición con 18 ilustraciones de Emmanuel Lafont que puede verse hasta el 21 de diciembre en la Alianza Francesa de Málaga.

El reportaje completo en Vanity Fair.