Wagner y la higiene flamenca

“Todos nos sentimos obligados, cuando nos encontramos cara a cara con un artista, a decirle cosas educadas y agradables, pensemos lo que pensemos de su obra”, escribió Nicolas Slonimsky, director de orquesta, compositor, pianista y escritor ya fallecido. Sus reflexiones en torno a lo que se escribe y cómo sobre la música que hacen otros se puede leer en un pequeño ensayo titulado Wagner, música del averno (Flash Ensayo, 2017), donde se recogen las frases envenenadas que escribieron periodistas, críticos, aficionados o músicos sobre los estrenos del compositor alemán.

El artículo completo en Deflamenco.com

El flamenco también saldrá del armario en el World Pride Tour de Madrid

Hay expresiones flamencas que a algunos les ponen los pelos de punta. “Bailar macho”, por ejemplo, es una de esas construcciones de lo jondo que cada vez encaja peor en la sociedad actual. Ese estilo implica que los bailaores desarrollen un rol masculino, de pierna fuerte y zapateado poderoso, tronco erguido y ausencia de florituras. Si alguien no se hace la idea, que mire un vídeo de Farruquito o de Antonio Gades y verá que nada tiene que ver con el baile que desarrollan hoy primeras figuras como Marco Flores o Manuel Liñán. Este último acaba de ganar un Premio Max al mejor intérprete por una obra, Reversible, en la que baila con mantón y bata de cola: no, nada que ver con el baile macho.

El reportaje completo en Vanity Fair.

Aurora: un flamenco para el frescor y el infierno

Ser joven no es un valor en sí mismo. Arrancar con una perogrullada esta crónica da cuenta de los tiempos que vivimos. Ser joven no tiene porque ser sinónimo de frescura, tampoco de verdor, ni candidez. Y eso está quedando claro en Emergents, ciclo que acoge el Auditori de Barcelona hasta el 23 de abril y en el que músicos profesionales pero aún poco conocidos presentan sus trabajos. Las entradas cuestan entre 5 y 12 euros y algunas propuestas tienen poco que envidiar a las de sus colegas más mayores o más famosos.

La crónica completa en Deflamenco.com

Peñas flamencas: entre el fósil y la resistencia

En Andalucía muchas peñas flamencas aún son alegales y otras resisten entre lo familiar y lo profesional. En Madrid o Catalunya han aparecido centros que renuncian al modelo tradicional y al nombre para marcar distancia con sus predecesoras. La periodista experta en flamenco Silvia Cruz Lapeña nos introduce en esta particular red de asociaciones culturales que se mueve entre la autogestión, el politiqueo, el voluntariado y, cómo no, un profundo amor al arte.

El reportaje completo en Nativa.

Los titiriteros que sobrevivieron a Franco y la Guardia Civil

“Ese pan que se me ofrece, no es el pan que comí antes. Antes fue el pan de justicia, dulce pan para mi hambre”. Ángela Mendaro ruge cuando dice estas líneas de Oratorio, obra en la que interpretó a Antígona poco después de entrar en el Teatro Estudio Lebrijano.

El reportaje completo en El Español.

Los flamencos no miran al suelo

“Se te encoge el corazón, ¿verdad?”, dice una señora mayor que ha venido a ver bailar a su vecino. Y sí, se encoge el corazón. Se encoge al verlos darlo todo, hasta lo que no tienen, para sacar adelante el espectáculo. Y se encoge cuando en el backstage no se ve una triste rampa que les ayude a subir a los camerinos que están en el piso de arriba y que les recuerda las trampas que sortean todavía en muchos espacios públicos.

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