Las flamencas de LaboratoriA: a la justicia por la belleza

“Reniego de mi sino”, cantan Anna Colom y Cristina López en un esbozo de seguiriya. “Reniego de mi sino”, dicen en el mismo tono y con las mismas palabras que emplearon en su día Tomás Pavón o Chocolate. Pero es 2018 y si hasta el lugar donde cantan, El Dorado, prefiere llamarse Sociedad Flamenca a llamarse peña, está claro que nada significa hoy lo mismo que hace 50 años.

La crónica completa en Deflamenco.com

Manuel Alejandro: “Siempre escribí por encargo y este coronel ya no recibe cartas”

“El azar manda”, dice Manuel Alejandro por escrito, coqueto y juguetón, pero sin dejar ni una palabra al albur. El jerezano habla de casualidad para explicar por qué se dedicó a componer canciones: una fractura en el codo derecho lo retiró del piano y lo lanzó a lo que él denomina, poniéndole comillas, canción ligera. Fruto de esa lesión es parte de la memoria sentimental de España y Latinoamérica y lo que le puso palabras al vozarrón de Nino Bravo, a las tribulaciones de Luis Miguel o a la metamorfosis de niña prodigio a adulta de Marisol.

A todos esos cantantes y a otros muchos los moldeó Manuel con sus palabras: “Siempre escribo las canciones pensando en el perfil del artista y, sobre todo, en cómo creo que el público lo ve. En realidad, escribo ahondando en el personaje como si fuera el protagonista de una novela y me adentro en situaciones que pueden suceder o han sucedido”. Por eso dice Raphael que más que su compositor, Manuel Alejandro es su biógrafo.

La entrevista completa en Vanity Fair.

Picasso por bulerías

No hay constancia de que Pablo Ruiz Picasso entrara nunca en ninguno de los catorce cafés cantante que había a finales del siglo XIX cerca de la casa donde creció, en la de plaza de la Merced de Málaga. El que sí los frecuentaba era su padre, José Ruiz Blasco, a quien la fundación que gestiona las cosas de su célebre hijo define como un tipo “ingenioso y bromista pertinaz” y un “dandy aficionado a los toros y al cante flamenco”, música que dejó huella en la vida y en la obra de Picasso.

“Pero es curioso porque se le ha analizado desde todos los puntos de vista: Picasso y la televisión; Picasso y los toros; Picasso y Fellini…. Pero apenas se ha prestado atención a su relación con lo jondo”, explica Francis Mármol, periodista y autor de los textos que han dado origen a Y Picasso recordaba elflamenco, una exposición con 18 ilustraciones de Emmanuel Lafont que puede verse hasta el 21 de diciembre en la Alianza Francesa de Málaga.

El reportaje completo en Vanity Fair.

David Lagos, creador flamenco

Mauri Buhigas / La Bienal
Mauri Buhigas / La Bienal

En el escenario del Café Alameda había cuatro hombres y un vaso negro. No se preocupe si no reparó en el detalle que anoche fue una noche para pulverizar esquemas y permitirle al futuro colarse por los oídos. El cantaor podría haber optado por una botellita de agua para aliviar su garganta y enfrentarse el vértigo, pero el suyo no era un recital al uso, por eso el recipiente no era de cristal, ni de plástico, ni era botella y era oscuro.

Si usted usa con frecuencia frases como “no le des más vueltas” o “así ya está bien” no entenderá lo del vaso ni quién es David Lagos, que tras estrenar Hodierno en la Bienal de Sevilla acaba de ponérselo complicadísimo a cualquier flamenco, a los de la ortodoxia, a los de la heterodoxia y mucho peor a los que venden humo. Porque la brecha temporal en el imaginario sonoro que abrió anoche el jerezano no está al alcance de nadie más que de él.

La crónica completa en Deflamenco.com

Diez años sin Mario Maya, el flamenco que anticipó el futuro

“En el bis está el peligro”. La frase es de Mario Maya y la recuerda Isabel Bayón, que lo define como la mayoría de sus compañeros: culto, disciplinado y con un oído musical fuera de serie. “No le gustaban las obras largas y lo del bis es porque decía que el final era muy importante, pues puede destrozarte un buen espectáculo”, rememora la bailaora sobre un artista que falleció hace diez años.

El reportaje completo en Deflamenco.com