De Julio Iglesias a Robbie Williams pasando por el padre Apeles: los mejores momentos de la gran (e incierta) noche de Inés Arrimadas

En el bar del Hotel Catalonia Plaza, un señor toca el piano con un tacto delicioso. Ha elegido unas variaciones de Beethoven en do menor y las tres personas que lo escuchan cierran los ojos. Su música es un alivio en medio de un escrutinio electoral que ha ido muy lento. A continuación, el músico da un volantazo, se va de Alemania a Miami y se arranca por Julio Iglesias. “La vida sigue igual” dicen sus dedos en el momento que el reloj asegura que son las once y media; la televisión dice que Ciutadans tiene ya 36 escaños y Marta Rovira que es el independentismo el que ha ganado las elecciones.

Es 21 de diciembre de 2017 y un rato antes Inés Arrimadas, abogada jerezana afincada en Barcelona desde hace diez años, entra en el establecimiento con zapatos de tacón, plumífero negro y gesto abrumado. Un paso por detrás la sigue Xavier Cima, su marido y ex diputado de CiU, que dejó a un lado su carrera para cederle el protagonismo a ella. Ese mismo día, pero en 2011, Mariano Rajoy presentaba su primer equipo de gobierno, fruto de una mayoría absoluta obtenida en plena crisis económica.

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En Cataluña, el amarillo es el ‘new black’ y nadie pierde

Cóctel de gambas, redondo de ternera y pastel de postre. Con ese menú y un hilo musical compuesto por todas las variantes del himno del Partido Popular (villancico, jazz, rock…) sólo faltó que entrara por la puerta Norma Duval para que el cierre de campaña del PP en Barcelona pareciera una fiesta temática de los años 90. Mirando las encuestas, algunos en la sala lo desearían, pues los 6 escaños que se le pronostican están muy lejos de los 17 que consiguió Alejo Vidal-Quadras en 1995.

Pero antes de ese acto, Carles Puigdemont daba su “megamítin”, un discurso de 20 minutos que se vio por Internet en diversos puntos de Cataluña. En Barcelona, la reunión principal tuvo lugar en el barrio de Gràcia, donde se oyó al ex president hablar desde un interior, lejos de casa pero caliente, mientras sus seguidores le cantaban Els Segadors a ocho grados escasos de temperatura. Los políticos tienen un don para regalar imágenes, lo que no quiere decir que sepan hacer poesía.

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Marta Rovira se queda sin postre en El Palace

foto: Barcelona Tribuna.
Barcelona Tribuna.

Un día, no hace tanto, Marta Rovira confesó en una entrevista radiofónica que de tener que quedarse con un estilo de hombre, elegiría a Andrés Velencoso. Hasta para elegir fenotipo, prefiere a un catalán. Ella es así, “independentista, no nacionalista”, como dice Joan Ignasi Elena, abogado que la presenta en la comida organizada por Barcelona Tribuna en el Hotel Avenida Palace de Barcelona.

A ese encuentro no ha llegado la abogada con el modelo de Blanes, sino con una corte de compañeros que incluían a Anna Simó, Raül Romeva, Núria de Gispert y Grabriel Rufián, que miró más el móvil que a su compañera, pero que como ella, lució lazo amarillo en la solapa.

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