Ser abogado gitano en Europa

Ostalinda Maya (tercera por la derecha), con un grupo de abogados gitanos en las escaleras del Tribunal Supremo de EE UU.
Ostalinda Maya (tercera por la derecha), con un grupo de abogados gitanos en las escaleras del Tribunal Supremo de EE UU.

Parte de la sangre de Ostalinda Maya es mexicana, y otra, española y gitana. La romaní le viene de su padre, el bailaor Mario Maya, autor de Camelamos naquerar, un espectáculo que en 1976 abrió el debate sobre los derechos de su pueblo en España. El título, en caló, significa “Queremos hablar” y podría ser un prefacio a la tarea que hoy desempeña su hija, una abogada y antropóloga de 36 años empeñada en dar voz a su comunidad y que ha organizado la primera reunión de abogados gitanos de Europa.

El articulo completo en El País Semanal

Ferrys: huir o viajar

El Pireo, Atenas, verano de 2016. Son las seis de la mañana y en el puerto más importante de Grecia hay más policía que control. La gran cantidad de gente que atesta el muelle complica las tareas de vigilancia. Por eso, da la sensación de que aquí puede entrar cualquiera. «Cualquiera» se ha convertido en una palabra despectiva de amplio espectro. Antes, «cualquiera» era como algunos se permitían llamar a la mujer dueña de su vida y de su cuerpo y la misma palabra podía hacer referencia a un delincuente. Hoy, en Europa, «cualquiera» puede ser un refugiado.

La crónica completa en Altaïr Magazine.