Alberto Closas, el español con quien Eva Perón compartió apartamento y una película maldita

En ‘La pródiga’ (1945) ambos actores tuvieron su primer papel protagonista, pero días después del rodaje ella se casó con Juan Domingo Perón y la historia de la viuda rica de vida licenciosa interpretada por Evita no se estrenó.

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Como una segunda madre para ellos: el vínculo especial entre Rosa María Sardá y sus hermanos

Rosa María Sardà solo dio a luz un hijo, pero fue madre de otros cuatro: Santi, Fede, Javier y Juan, sus hermanos. El más conocido es el penúltimo, periodista y presentador, hoy tertuliano y columnista, y el que siempre ha mostrado, al menos públicamente, más admiración por ella. La puso negro sobre blanco en 2012, cuando publicó Mierda de infancia, un libro en el que el conductor de La ventana (Cadena Ser), La bisagra (RNE) o Crónicas Marcianas recordaba sus primeros años de vida en los que, entre otras cosas, fue descubriendo “que Rosa era genial, no sólo como actriz”.

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Carlos Pérez Merinero, el hombre que quiso finiquitar el franquismo con una Betacam

n la gala de los Goya de 2012, Elena Anaya recogió su cabezón por La piel que habito, de Pedro Almodóvar, el realizador que coloreó el cine y la Transición. Segundos más tarde, en el vídeo con el que se recuerda a los profesionales fallecidos, aparecía la cara de Carlos Pérez Merinero, un “bicho raro”, según su hermano, que había sido guionista con Ricardo Francoo Vicente Aranda y que solo había estrenado una película como director, Rincones del paraíso, con Juan Diego de protagonista. Se sabía, porque él mismo lo había explicado, que había estado un tiempo trabajando en una trilogía titulada Franco ha muerto, pero nadie tenía idea de dónde paraban esas cintas betamax que daban una imagen menos colorida del postfranquismo que las almodovarianas.

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Rosita Moreno, la actriz hispana que asesoró a Marlon Brando en Hollywood

Rosita Moreno era bilingüe, lo que le permitió dar el salto a los filmes originales, algo vetado para la mayoría de actrices españolas o mexicanas de la época. Aunque es posible que esa habilidad suya de manejarse con varios acentos no la ayudara a pasar a la historia del cine: para unos era española; para otros, americana. Ni España, ni México ni Estados Unidos le dedicaron atención a su trabajo. Por ejemplo, en el libro Los que pasaron por Hollywood(editorial Verdoux), una recopilación de entrevistas con artistas españoles que trabajaron en la meca del cine estadounidense en los años treinta, Moreno solo aparece en algún pie de foto. En cambio, sí que profundiza sobre la vida de las actrices Conchita Montenegro, Catalina Bárcena o Rosita Díaz.

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