Rocío Molina y un embarazo por soleá

Sïlvia Pérez Cruz, Lola Cruz y Rocío Molina Cruz. / foto: Pablo Guidal
Tres mujeres bailan y cantan el deseo de ser madre en Grito pelao. / foto: Pablo Guidal

“Siempre detesté la idea de ser madre”, dice Rocío Molina, lista para presentar Grito pelao junto a Sílvia Pérez Cruz el 18 de julio en el Grec de Barcelona. En el espectáculo, la bailaora narra su rechazo inicial, el anhelo posterior y su momento actual, pues ya está embarazada y embarazada bailará la historia de “una lesbiana sin pareja que quiere tener un hijo”. En su anterior trabajo, Caída del cielo, puso su físico al límite en dos horas de frenesí con las que exploró el cuerpo femenino y lo bello de sus tabúes, menstruación incluida.

El artículo completo en Tendències – El Mundo

Aurora, el flamenco que hace llorar y recita a Dante

En sus directos la gente llora. Ocurrió en su debut en el Auditori hace justo un año. Fue en el ciclo Emergents, donde estrenaron formación y un disco que se llama como ellos: Aurora. En él, letras de Lorca y composiciones de Albéniz, Falla o Pedrellque a veces suenan a canción popular, otras a rock, muchas a jazz. Hoy, con una gira más que jugosa a sus espaldas, han aprendido tanto que el 17 de mayo inauguran el festival Ciutat Flamenco de Barcelona.

La entrevista completa en Vanity Fair.

Barcelona tiene poder… flamenco

Mariola Membrives, José Manuel Álvarez y Pere Martínez son ejemplos del flamenco que se genera en Barcelona, que no sólo recibe artistas y los ofrece, también pare, forma y aúpa el talento de los lunares. Los tres son ya de la capital catalana aunque de formas distintas: ella, nacida en Andújar y criada en Córdoba, llegó hace doce años después de haber estudiado arte dramático. Martínez es de Les Planes y Álvarez nació en Cabezas de San Juan (Sevilla) pero lo trajeron sus padres con pocos años.

Los tres actúan en el festival Ciutat Flamenco, el más importante del calendario barcelonés, que este año cumple 25 ediciones. Arranca hoy en la Sala Apolo con la actuación de Aurora, grupo formado por la voz de Martínez y el baile de Álvarez con el piano de Max Vilavecchia, el bajo de Javi Garrabella y la batería de Joan Carles Marí. Todos son hijos del Taller de Músics, organizador de la cita y lugar donde imparte clases Membrives, que cantó con La Fura dels Baus en FreeBach 212.

El artículo completo en Tendències – El Mundo.

Las chicas de Terenci

“Yo era un adolescente muy triste y muy solitario que no tenía absolutamente nada en el mundo, sólo el cine”. Terenci Moix hablaba así ante Sara Montiel en Más estrellas que en el cielo, programa de TVE que presentó a finales de los años 80. Ese día, ante su ídolo, explicó una anécdota ocurrida en la Nochevieja de 1958: “Fui al Cine Texas de Barcelona a ver un programa doble: Sinué el Egipcio y El último cuplé“. A las doce, era costumbre que la película parara y la gente llevara uvas y botellas de cava para beber y brindar, pero él, que se pasó la infancia yendo solo a todas partes, sólo lloró. “Yo lo que quería es que volviera la ficción”, confiesa el Terenci adulto recordando al chico sin amigos que fue al cine sin champán.

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Bailar por seguiriyas para olvidar los palos

Tras un zapateado de infarto, Peter Sellers abraza a Antonia y le da besos en la cabeza mientras ella piensa: «Me voy a ganar un palizón». Antonia Santiago Amador es La Chana y la escena sucede en el rodaje de The Bobo, al que llega como la estrella de Los Tarantos, tablao de la Plaza Real barcelonesa que aún sigue en marcha. Su talento lo conocen todos en esa sala, lo que no saben es que Antonia es una mujer desgraciada por culpa de un «gitano malo» que la molió a palos durante 18 años.

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Kiki, el “lleó” petit de la saga Morente

Kiki Morente. / Alex Rademakers.

Kiki Morente té 30 anys i unes ganes de riure i de fer broma que semblen inacabables. És habitual veure’l amb la guitarra penjada a l’esquena, un instrument que va aprendre a tocar al conservatori, on assistia amb el seu pare, Enrique Morente, que es va matricular amb ell perquè no faltés a cap classe. “Ell era així, un lleó, genial. I ho va fer perquè sabia que jo preferia jugar al carrer que rebre classes de música”, diu, i s’emociona.

La entrevista completa en Play – ARA

Auguste Rodin: Un infierno por escuela

El infierno que imaginó Auguste Rodin tenía que ser de bronce pero al final fue de yeso. En la obra resultante no hay nada que sea realmente cruel, ni tampoco oscuro porque para recrear el averno Rodin empezó leyendo a Dante y observando estatuas renacentistas, pero enseguida se topó con su presente, es decir, con Baudelaire. Por eso le quedó una recreación de las tinieblas poblada de pesares que es también exuberante. Esa historia, la del origen y el no-final de La puerta del infierno, es la que cuenta la exposición que la Fundación Mapfre de Barcelona ofrece hasta el 28 de enero en colaboración con el Museo Rodin de París para conmemorar el centenario de la muerte del padre de la criatura.

El artículo completo en Letras Libres. 

Guilhermina Suggia, pionera del violonchelo y un amor maldito en la vida de Pau Casals

La artista portuguesa fue la primera mujer en hacer carrera como solista y tocar el instrumento como los hombres, entre las piernas. Fue pareja del músico catalán. Tras su ruptura, ambos borraron su relación.

Fue el episodio más cruelmente infeliz de mi vida”. Así resumía Pau Casals su relación con Guilhermina Suggia, la violonchelista portuguesa que fue su pareja y compañera de escenarios durante siete años y de la que apenas queda rastro en la biografía del artista. Mina, como la llamaba él, conoció a Pau en 1898, cuando ella tenía 13 años y él 22. Fue en Oporto, donde Casals llegó para actuar en el Casino de Espinho, localidad a 16 kilómetros de la capital, al que Augusto Suggia se acercó para pedirle que le diera clases a su hija.

El reportaje completo en El País Semanal.

 

Disparos que hacen preguntas

Tres euros cuesta entrar en el alma de Duane Michals: es el precio de la entrada a la Fundación Mapfre de Barcelona, donde se expone hasta el 10 de septiembre una de las mejores retrospectivas del fotógrafo estadounidense realizadas hasta la fecha. En su presentación conversó con Enrica Viganó, comisaria de la muestra, y dejó claro por qué se le considera el fotógrafo más libre de su generación: “Amo mi trabajo comercial”, dijo riendo como un chiquillo. “Si no tienes herencias, ni pisos, ni dinero, hay que trabajar para hacer lo que te apasiona. El día que me di cuenta, entendí que esa es la verdadera revolución y fue liberador.” Así se expresa quien ha retratado a Madonna, Sean Penn o Meryl Streep, publicado en Life o hecho publicidad para Microsoft con el fin de dedicarse a lo que ama: madurar un estilo con el que se ha situado más cerca de la poesía que de la fotografía.

El articulo completo en Letras Libres.