La hermana de Primo Levi

Dos ganchos de escalada, tres clavos y un piolet fueron los regalos que Primo Levi recibió de Anna Maria al cumplir 19 años. De esa forma, la hermana pequeña animaba al mayor a que fortaleciera cuerpo y espíritu, pues como indica el biógrafo del escritor, Ian Thomson, el chico tenía de su padre Cesare “cierta tendencia a fanfarronear” pero no su dinamismo ni su don de gentes. Tampoco poseía el arrojo de su abuelo materno, el empresario textil Cesare Luzzati, que ayudó a desenterrar 84.000 cadáveres que dejó en Sicilia el terremoto de 1908.

El brío y la chispa los heredó Anna Maria, pues Primo fue un niño apocado al que una infección grave de las vías respiratorias volvió aún más introvertido. Durante el año que pasó en cama, recibió clases particulares de dos profesoras que lograron que hiciera dos cursos en uno. Pero lo que parecía un progreso se volvió un problema en el instituto: Primo era un niño delicado y enclenque al lado de sus compañeros, ya preadolescentes, el único judío entre gentiles. Se convirtió en la presa predilecta de los abusones, a quienes Anna Maria, más alta y más recia que su hermano, plantó cara alguna vez.

El artículo completo en La Esfera de Papel

Chim, un reportero entre Ingrid Bergman y La Pasionaria

Fuma y medio sonríe y ambas cosas las hace sólo con los labios porque a David Seymour la alegría no le llega hasta los ojos. Con un retrato de la talla de un gigante y ese gesto, ‘Chim‘ da la bienvenida al visitante del Museo Judío de Ámsterdam, donde hasta el 10 de marzo se ofrece una retrospectiva de su obra fotográfica. Es la primera en Europa porque hasta en el eco ha sido más discreto que sus socios en la Agencia Magnum: Robert Capa y Henrie Cartier-Bresson, más nombrados, citados y recordados que el fotoperiodista polaco.

La exposición contiene 150 fotografías y un centenar de revistas y documentos personales elegidos y contextualizados por el Centro Fotográfico de Nueva York. En la sala conviven tomas de la miseria y el dolor de los niños de la segunda postguerra mundial con instantáneas de una esplendorosa Sofía Loren en bañador y medias de rejilla posando en su casa de Nápoles. Parece algo incoherente, pero tras ver la muestra queda algo claro: que en el trabajo de Chim se aprecian muchos contrastes, pero apenas hay contradicción.

El reportaje completo en Vanity Fair.

Maja Aretz, una sirvienta entre dadaístas

En El País Semanal publiqué la historia de Luise Strauss, primera esposa de Max Ernst. Historiadora del arte, curadora, periodista y artista judía nacida en Colonia y asesinada en Auschwitz en 1944. Con este artículo amplío la historia desde abajo y con un personaje clave en su vida: Maja Aretz, la niñera de su hijo Jimmy.

Continuar leyendo “Maja Aretz, una sirvienta entre dadaístas”

El nazismo, a cinco metros: visita a un cuartel de la Gestapo en tiempo electoral

Fotografías de oficiales nazis de la ciudad de Colonia expuestas en la El-De Haus.

Al presente del pasado lo separan cinco metros. Es la distancia que hay de la El-De Haus de Colonia a la primera farola de la que cuelga un afiche electoral. De puertas para adentro, un memorial y un centro de documentación sobre el nacionalsocialismo, el primero que abrió sus puertas en Alemania. Era 1979 y dentro hay carteles de los años 30 en los que puede leerse «Los judíos son nuestra ruina». En la calle es 2017 y del alumbrado público cuelgan pósteres con la foto de un lechón: «El Islam no encaja en nuestra cocina», dice la propaganda del AfD, partido fundado en 2013 por un grupo de profesores universitarios, muchos de Economía.

La crónica completa en Altaïr Magazine.