Massiel: “Ganar Eurovisión me destrozó la vida”

Lenin custodia la casa de Massiel. Como votante del PSOE “de siempre”, ella habría elegido un nombre menos comunista para su mascota, pero el can llegó a su hogar con cinco meses y ya lo habían bautizado así. El jack russell tiene pedigrí, tanto que en la explicación sobre su origen aparece hasta el nombre de Manuel Prado y Colón de Carvajal, administrador privado del rey Juan Carlos I durante más de 20 años. Es algo que ocurre a cada instante con Massiel, que lo mismo habla de artistas que de políticos, nobles o estrellas de la televisión de ayer y de hoy, poniendo a convivir, al menos en su discurso, el presente con el pasado y la alta sociedad con la mediática.

La entrevista completa en Vanity Fair.

Aurora, el flamenco que hace llorar y recita a Dante

En sus directos la gente llora. Ocurrió en su debut en el Auditori hace justo un año. Fue en el ciclo Emergents, donde estrenaron formación y un disco que se llama como ellos: Aurora. En él, letras de Lorca y composiciones de Albéniz, Falla o Pedrellque a veces suenan a canción popular, otras a rock, muchas a jazz. Hoy, con una gira más que jugosa a sus espaldas, han aprendido tanto que el 17 de mayo inauguran el festival Ciutat Flamenco de Barcelona.

La entrevista completa en Vanity Fair.

Barbara Bush, la primera dama que dividió a las feministas

“Gusto a las mujeres porque no soy competitiva”, decía Barbara Bush sobre sus índices de popularidad como primera dama. Poco antes, cuando George Bush aún no era presidente, ella aclaraba a los periodistas una duda que parecía inquietar a mucha gente: ¿por qué no se teñía las canas? “Hay que tener prioridades en la vida”, respondía ella. Con esa respuesta pudo zanjar el asunto y dejar clara la irrelevancia de la pregunta, pero decidió explayarse: “Así no tengo que decirle nunca a George ‘lo siento, no puedo hacer esto o lo otro, porque tengo que acabar de arreglarme’”. Quizás quería aparecer como una señora práctica, pero quedó como una demasiado pendiente de las necesidades de su esposo. O eso pensaron un grupo de alumnas del Wellesley College de Massachussets. “No representa el tipo de mujer que este centro dice educar”, dijo la portavoz de las 150 estudiantes que protestaron cuando la universidad invitó a la ya primera dama a dar una charla.

El obituario completo en Vanity Fair.