Del prostíbulo a la casa de Christian Dior: así era el París mágico que retrató Brassaï

Vista desde el Pont Royal hacia el Solférino. / Estate Brassaï Succession, Paris.

“Me gustaría alejarme por completo de la atmósfera de París, que mantiene cautivos hasta el último glóbulo de mi sangre y la última fibra de mi ser”. Con esa hipérbole escrita en una carta, el joven Gyulá Halász explicaba a sus padres el efecto que tenía la capital francesa sobre él. Era 1924 y acababa de llegar de Alemania, donde emigró con su familia durante la Primera Guerra Mundial y donde entabló relación con nombres tan relevantes como Kandinsky.

El artículo completo en Vanity Fair.

Tenía razón Jane Fonda: el sexo tras la menopausia puede ser maravilloso

“El sexo mejora con la edad”, decía Jane Fonda a sus 79 años después de sacar del bolso uno de sus vibradores en el programa de Ellen Degeneres. En la otra punta del planeta y del deseo, la diseñadora española Agatha Ruiz de la Prada (57) aseguraba que tras su divorcio, pasa del sexo. Y ambas tienen razón porque si algo queda claro en Sin reglas: erótica y libertad femenina en la madurez (Capitán Swing, 2017) es que el abanico de opciones e intensidades sexuales de las mujeres cuando pasan de los 50 años existe y es muy variado.

El artículo completo en Vanity Fair. 

James Ellroy, de ladrón de bragas a perro amaestrado

“Soy un perro del diablo”, dice James Ellroy (Los Ángeles, 1948), que lleva sombrero, americana de cuadros y en el cuello, en lugar de una correa, una pajarita a rayas. No pierde detalle, lo observa todo o más bien lo otea, porque es alto, altísimo. Parece tranquilo, pero en cuanto sube al estrado, el autoproclamado rey de la novela negra tiene un gesto de tipo duro y usa el puño en lugar de un dedo para comprobar si el micrófono está abierto. “Toc-toc”, se oye antes de que abra la puerta del infierno: “Hola, queridos ladrones, criminales, pederastas, drogadictos, prostitutas…” 

El artículo completo en Vanity Fair.

Rosario ‘La Tremendita’, una flamenca al compás de los versos de Anne Sexton

Rosario “La Tremendita” / Remedios Malvárez.

“Hostia”, responde La Tremendita al preguntarle si es una persona de muchas palabrotas. Ni la respuestas ni la cuestión tendrían importancia si no fuera porque durante la entrevista ha dicho varias veces “caos”, “crisis” y “rencor” para definir los últimos cuatro años de su vida. ¿Y cómo se exorciza todo eso? Pues despotricando y tirando de apodo, es decir, de carácter, para olvidar la que fue (niña y adolescente obediente e inmersa en la tradición jonda) y reivindicar lo que es (joven adulta que canta, escribe, compone y toca el bajo y la guitarra, sin olvidar el pasado pero pensando en futuro).

El perfil completo en Vanity Fair.