1967, el año que Estados Unidos perdió la oportunidad de cambiar su futuro

Michael J. Codd la prensa de Nueva York lo definió en los años setenta como “la personificación del policía irlandés”: alto, fornido y de ojos azules. Entró en el cuerpo en 1941, tres años después de los primeros disturbios raciales de Harlem y cuatro antes de los segundos. Fue ascendiendo poco a poco, hasta que en 1961 lo nombraron subinspector jefe. Poco después, su nombre aparecía en la prensa gracias a un programa que Codd había ideado para reducir el crimen de las calles de Nueva York: el programa del policía señuelo. La idea era crear una unidad de agentes que recorrieran los barrios más conflictivos vestidos de mujer, principales víctimas de violaciones y tirones.

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La historia (electoral) se repite: James Powell, el adolescente tiroteado por un policía que dio lugar a los disturbios de Harlem en 1964

En 1964, un policía mató de tres disparos a un afroamericano de 15 años. Su muerte originó unas protestas que duraron 11 días y tuvieron lugar, como en el caso de George Floyd, en año de elecciones.

Miguel Ángel Oliver, el hombre tras la controvertida política de comunicación de Pedro Sánchez

“Es el nivel superior. El lugar inalcanzable, la estrella polar.” Así se refirió en una ocasión Miguel Ángel Oliver a Iñaki Gabilondo, el maestro a quien parecía llamado a suceder. La gran oportunidad para hacerlo se le presentó en 2005, cuando el locutor más admirado de la Cadena Ser dejó Hoy por Hoy después de 20 años de éxitos para presentar un informativo en Cuatro. Pero algo ocurrió porque finalmente fue Carles Francino quien asumió la responsabilidad –y el honor– de sentarse ante el micrófono que dejó vacante uno de los grandes de la radio española.

Un excompañero de Oliver define ese episodio como “una humillación”. Es la misma palabra que emplea alguien que trabajó con él en Cuatro, donde también acabó recalando el periodista nacido en Madrid hace 56 años: “Lo humillaron y luego, lo tuvieron dando vueltas para acabar dándole un informativo de 15 minutos”. De ahí, al Gobierno de Pedro Sánchez, donde llegó en 2018, cuando tras la moción de censura a Mariano Rajoy, el nuevo presidente lo nombró secretario de Estado de Comunicación. En ese cargo, Oliver no ha tenido un mes tranquilo.

 

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Letty Aronson, la protectora hermana de Woody Allen que produce sus películas

“Cuando nazca tu hermana dejarás de ser el centro de atención. Ya no habrá regalos para ti sino para ella”. Así le explicaron sus padres a Woody Allen, cuando tenía ocho años, que esperaban otra hija. Lo cuenta el “afectado” en sus memorias, A propósito de nada, que llegan envueltas en polémica: la editorial Hachette canceló su publicación después de que el periodista Ronan Farrow se quejara de que el mismo sello donde él había publicado su investigación sobre abusos sexuales diera cabida al hombre a quien acusa de haber abusado de su hermana Dylan, hija como él de la expareja de Allen, Mia Farrrow. La justicia siempre ha liberado al director por esos cargos.

También en ese asunto, el más turbio de la vida de Allen, ha tenido un papel importante Letty Aronson, la hermana del director de Annie Hall. Pero su condición de familiar no es el único motivo por el que aparece en esta autobiografía: Aronson, licenciada en Educación Especial, es la productora de las últimas 26 películas que ha rodado el cineasta neoyorquino. Y su incorporación al historial creativo de su hermano coincide con sus problemas con los Farrow. Ella fue una de las personas que tuvo que declarar en 1993 cuando su hermano y su excuñada se enfrentaban en los tribunales por la custodia de sus tres hijos pequeños: Dylan, Moses y Satchel.

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