El fenómeno Marisol: de ídolo a traidora

Desde principios del siglo XX hasta hoy, 6.646 familias españolas han elegido “Marisol” como nombre para sus hijas. El 60% se bautizaron en las décadas de 1960 y 1970, años en los que Pepa Flores se transformó en Marisol y desarrolló su carrera. El dato lo proporciona el Instituto Nacional de Estadística y da idea del fenómeno en el que se convirtió la niña con dotes para cantar, bailar y actuar que apareció en las pantallas durante el franquismo.

Su primera película fue Un rayo de luz, estrenada cuando ella tenía 12 años y en una España que acababa de estrenar etapa: el desarrollismo. A esos años le puso la malagueña cara, voz y movimiento cuando el subgénero denominado “cine de niño” dejaba atrás a los críos como Pablito Calvo (Marcelino pan y vino) y Joselito (El pequeño ruiseñor) para fijarse en las niñas.

El artículo completo en Vanity Fair.

Maja Aretz, una sirvienta entre dadaístas

En El País Semanal publiqué la historia de Luise Strauss, primera esposa de Max Ernst. Historiadora del arte, curadora, periodista y artista judía nacida en Colonia y asesinada en Auschwitz en 1944. Con este artículo amplío la historia desde abajo y con un personaje clave en su vida: Maja Aretz, la niñera de su hijo Jimmy.

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Manuel Alejandro: “Siempre escribí por encargo y este coronel ya no recibe cartas”

“El azar manda”, dice Manuel Alejandro por escrito, coqueto y juguetón, pero sin dejar ni una palabra al albur. El jerezano habla de casualidad para explicar por qué se dedicó a componer canciones: una fractura en el codo derecho lo retiró del piano y lo lanzó a lo que él denomina, poniéndole comillas, canción ligera. Fruto de esa lesión es parte de la memoria sentimental de España y Latinoamérica y lo que le puso palabras al vozarrón de Nino Bravo, a las tribulaciones de Luis Miguel o a la metamorfosis de niña prodigio a adulta de Marisol.

A todos esos cantantes y a otros muchos los moldeó Manuel con sus palabras: “Siempre escribo las canciones pensando en el perfil del artista y, sobre todo, en cómo creo que el público lo ve. En realidad, escribo ahondando en el personaje como si fuera el protagonista de una novela y me adentro en situaciones que pueden suceder o han sucedido”. Por eso dice Raphael que más que su compositor, Manuel Alejandro es su biógrafo.

La entrevista completa en Vanity Fair.

Ser abogado gitano en Europa

Ostalinda Maya (tercera por la derecha), con un grupo de abogados gitanos en las escaleras del Tribunal Supremo de EE UU.
Ostalinda Maya (tercera por la derecha), con un grupo de abogados gitanos en las escaleras del Tribunal Supremo de EE UU.

Parte de la sangre de Ostalinda Maya es mexicana, y otra, española y gitana. La romaní le viene de su padre, el bailaor Mario Maya, autor de Camelamos naquerar, un espectáculo que en 1976 abrió el debate sobre los derechos de su pueblo en España. El título, en caló, significa “Queremos hablar” y podría ser un prefacio a la tarea que hoy desempeña su hija, una abogada y antropóloga de 36 años empeñada en dar voz a su comunidad y que ha organizado la primera reunión de abogados gitanos de Europa.

El articulo completo en El País Semanal

Elena Francis, policía de la moral y cómplice del maltrato

Mujeres oficinistas de la Industrial Sedera un domingo de paseo (1950-1953). Foto: ACBL
Mujeres oficinistas de la Industrial Sedera de paseo (1950-1953). Foto: ACBL

“La felicidad no existe”, decía la Elena Francis que contestaba por carta, mucho más cruda y severa que la que daba sus consejos por la radio. Las dudas que planteaban las oyentes en las misivas que no se radiaban no iban sobre cómo darle color a las mejillas, eliminar el vello o adelgazar y eran difíciles de edulcorar, pues hablaban de infidelidades, aborto, violencia sexual o incestos. Lo explican Rosario Fontova y Armand Balsebre, autores de Las cartas de Elena Francis: una educación sentimental bajo el franquismo (Cátedra, 2018), donde queda claro que cuando la cosa se ponía seria, Francis oscurecía el tono y a veces, no pocas, daba la callada por respuesta.

El artículo completo en Vanity Fair.