Trump, Pessoa y el narcisismo

Pessoa callaba bastante porque odiaba un poco el mundo. También porque dudaba mucho. Y quien duda, se fragmenta. A ver, que alguien responda: ¿cuántos añicos caben en un eslogan? Ninguno: solo frases gruesas, irrompibles, pétreas. Eso es Donald Trump, algo que cabe en un grito.

El artículo completo en El Periódico de Cataluña.