Enrique Morente, flamenco alto y del suelo

“De mi balcón flotante fui colgando tus besos / Y ahora todas las noches repican con el viento”. Con este verso de Pedro Garfias arrancó Enrique Morente Allegro Soleá, su incursión en la música clásica junto a Fantasía jonda. La primera vez que mencionó el proyecto fue en 1986. De ese sueño lírico al rock de Omega pasaron 10 años, el tiempo que hace ya que se nos fue. 

Esa década, iniciada y coronada con dos joyas, refleja lo que ganamos con su obra y perdimos con su muerte. Década en la que colaboró con la orquesta marroquí Chekara; descubrió las voces búlgaras; hilvanó la misa flamenca más bella del mundo; creó Discos Probeticos, y se unió a un dios de la guitarra en ‘Nueva York/Granada, Morente-Sabicas’ demostrando que era un creador sin techo que conocía las lindes.

El artículo completo en El Periódico de Cataluña.