Adiós a Luis Eduardo Aute, el apátrida que convirtió la pena de muerte en una canción de amor

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Luis Eduardo Aute ha fallecido este sábado a los 76 años. Nació en 1943, y sólo dos años después le cayó una guerra encima. Fue en Manila, Filipinas, donde se libró una batalla de la Segunda Mundial para expulsar a los japoneses de la ciudad, que acabó devastada. La familia y el bebé se refugiaron en el Hospital General, en el barrio de Ermita, pegado al río Pásig. “Según me contaban durante esos trece días no recibí alimento alguno, ni sólido ni líquido por lo que temieron por mi vida”, le contó al profesor Isaac Donoso para la Revista Filipina.

Quizás ese inicio, sobreviviendo a una guerra y a la muerte, esté detrás de la melancolía de alguien que decía no recordar ni una imagen, pero sí el olor a muerto de aquellas salas en las que él y sus padres salvaron la vida. Tras la contienda, la calma y el Colegio de la Salle, donde matricularon a su hijo Gumersindo Aute y Amparo Gutiérrez-Répide Carpi, barcelonés de origen andaluz y criolla con raíces en Castellón. En esa escuela se le multiplicó la lengua al niño, que sumó el inglés al español y al catalán que oía en casa y al tagalo que empleaba con sus amigos.

El obituario completo en Vanity Fair