Jackie Kennedy y la felicitación de Navidad que nunca pudo enviar

Faltaba una semana para Acción de Gracias cuando la primera dama y el presidente se sentaron a firmar tarjetas. Treinta sobre la mesa, suficientes para adelantar trabajo antes de partir a un viaje de tres días que formaba parte de la precampaña organizada para la reelección de John. Al volver, la pareja tendría que sentarse de nuevo a desear felices fiestas en esas estampitas que envía la Casa Blanca por Navidad a diplomáticos, socios, funcionarios e incluso rivales políticos. Pero de aquel viaje a Texas solamente volvió Jackie.

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