Ni Marlene Dietrich lo logró: así destrozaron el baile flamenco las actrices en el cine

Cuando Stewart Granger sustituyó a Errol Flynn en Scaramouche, la productora contrató para entrenarlo al campeón europeo de esgrima, el belga Jean Heremans. Según The Encyclopedia of the Sword, rodar la secuencia más larga con espada de la historia del cine –seis minutos y medio, un sinfín de movimientos y 27 acrobacias–, fue lo más difícil de aquel rodaje. Más ligera debió ser la formación de Ann Margret en En busca del amor para enfrentarse al reto de bailar con el enorme Antonio Gades. No es que la actriz hiciera el ridículo en la cinta de Jean Negulesco, pero más que danzar hace ver que danza y el flamenco tarda un minuto en convertirse en una canción muy de la época, 1964, y el taconeo, en un leve contoneo de caderas y un sugerente aleteo de pestañas.

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