Justin Trudeau o el valor político de un beso

La política bebe del cine, Trudeau parece saberlo mejor que otros, pues ha dado un paso más en el relato que quiere que de él hagan los medios. Un paso que explicó fantásticamente una estrella de Hollywood, Mirna Loy: “Cuando empecé a interpretar, los problemas y aspiraciones del héroe o la heorína eran llegar al matrimonio, nunca hablaban de lo que pasaba cuando ya estaban ahí”. La actriz, que empezó en su carrera en los años 20, detectó un cambio en las tramas: “Luego, llegó la fase en la que el tema de muchas películas era que es posible ser feliz aunque estés casado. Creo que La cena de los acusadosinstauró esa corriente de pensamiento”, explicó en su autobiografía sobre un cinta dirigida por W. S. Van Dyke a partir de un libro de Dashiell Hammett.

El artículo completo en Vanity Fair.