Marion Keisker, la mujer que descubrió a Elvis Presley hace 65 años

1 de marzo de 1960. El sargento Elvis A. Presley da una rueda de prensa en Friedberg, ciudad alemana donde ha cumplido parte de un servicio militar de 24 meses que llega a su fin. El joven, que ha alternado sus obligaciones en el ejército con la grabación de discos y películas, está listo para volver a la vida civil. No hay mucho más que anunciar, pero la sala está llena de oficiales y periodistas que quieren escuchar y fotografiar al fenómeno, que ese mismo año estrenará Estrella de fuego a las órdenes de Don Siegel. Al acabar, una mujer con uniforme y rango de capitana se acerca a saludarlo y él se levanta. “No sé si debo cuadrarme o darle un beso”, le dice él emocionado. “En ese orden”, replica sonriendo la señora acercándose a abrazarlo. A pesar de su rango, otro oficial la riñe por tomarse esas licencias con el músico. Pero Elvis sale así en su defensa: “Sin esta mujer, yo no estaría aquí dando una rueda de prensa”.

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