Ghitta Carell: fotógrafa de royals, Papas y fascistas

Solo su obra es fiable, pues todo lo que queda de su vida y sus motivos son medias verdades, algunas mentiras y bastantes simplificaciones. Y casi todas las dijo ella misma. Ghitta Klein nació en 1899 en una familia judía de Satu Mare, ciudad que pertenecía a Hungría en aquel tiempo y que hoy es parte de Rumanía. Fue alumna de Székely Aladár, representante del realismo fotográfico en Budapest. También aprendió de Józef Pésci que, aunque más joven que ella, destacó retratando a artistas como el compositor Béla Bartók y publicando libros que servirían de guía a muchos fotógrafos de su país. Entre ellos, Ghitta, que se fijó en sus trabajos publicitarios para modelar el estilo que la convertiría en la reina de una fotografía mundana con la que se hizo célebre.

El reportaje completo en Vanity Fair.