La reina Isabel II, videntes y zepelines: así se convirtió el Empire State en el edificio más fotografiado del mundo

El Empire State Building cumple 88 años y aunque hace 48 que dejó de ser el edificio más alto del mundo, ningún otro compite con él albergando anécdotas. Construido en el mismo lugar donde estuvo durante décadas el Hotel Waldorf Astoria, entre la quinta avenida y la calle 34, el rascacielos se levantó en Nueva York durante los años de la Gran Depresión y fue el sueño de un hombre pobre: Alfred E. Smith. Al, como le conocían los neoyorquinos y le llamaba la prensa, dejó de estudiar a los 13 años, cuando se quedó huérfano de padre. Criado en Manhattan, llegó a ser sheriff de su ciudad y gobernador aunque toda su formación la adquirió en el mercado de pescado de Fulton, donde trabajó para sacar adelante a su familia. Por eso, aunque en su carrera llegó a ser el primer candidato católico del Partido Demócrata en unas presidenciales, Smith siempre recordaba en sus discursos a los trabajadores, especialmente a los inmigrantes, siendo como era nieto de italianos e irlandeses.

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