Los cuadros que Sinatra le pintó a Rizzo: “un Soprano de carne y hueso” y el hermano que nunca tuvo

“Recuerda a una persona tan convencida de sus fuerzas que despierta una sensación de salud”, escribió Kandinsky sobre el naranja, el color preferido de Frank Sinatra. Sus cuadros, sin embargo, fueron a veces apesadumbrados. Como los payasos tristes plasmados sobre cartulina a los que llamó “autorretratos”. Son los lienzos que pintó tras la ruptura con Ava Gardner. Sinatra pasó a la historia por ser ‘La Voz’, el cantante que puso timbre a una era, a un Nueva York, a un Hollywood, a un país y a un tipo de hombre, pero conforme fue cumpliendo años, lo único que le apetecía cuando llegaba a su casa era sentarse frente a sus lienzos.

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