En Cataluña, el amarillo es el ‘new black’ y nadie pierde

Cóctel de gambas, redondo de ternera y pastel de postre. Con ese menú y un hilo musical compuesto por todas las variantes del himno del Partido Popular (villancico, jazz, rock…) sólo faltó que entrara por la puerta Norma Duval para que el cierre de campaña del PP en Barcelona pareciera una fiesta temática de los años 90. Mirando las encuestas, algunos en la sala lo desearían, pues los 6 escaños que se le pronostican están muy lejos de los 17 que consiguió Alejo Vidal-Quadras en 1995.

Pero antes de ese acto, Carles Puigdemont daba su “megamítin”, un discurso de 20 minutos que se vio por Internet en diversos puntos de Cataluña. En Barcelona, la reunión principal tuvo lugar en el barrio de Gràcia, donde se oyó al ex president hablar desde un interior, lejos de casa pero caliente, mientras sus seguidores le cantaban Els Segadors a ocho grados escasos de temperatura. Los políticos tienen un don para regalar imágenes, lo que no quiere decir que sepan hacer poesía.

La crónica completa en Vanity Fair.