El flamenco también saldrá del armario en el World Pride Tour de Madrid

Hay expresiones flamencas que a algunos les ponen los pelos de punta. “Bailar macho”, por ejemplo, es una de esas construcciones de lo jondo que cada vez encaja peor en la sociedad actual. Ese estilo implica que los bailaores desarrollen un rol masculino, de pierna fuerte y zapateado poderoso, tronco erguido y ausencia de florituras. Si alguien no se hace la idea, que mire un vídeo de Farruquito o de Antonio Gades y verá que nada tiene que ver con el baile que desarrollan hoy primeras figuras como Marco Flores o Manuel Liñán. Este último acaba de ganar un Premio Max al mejor intérprete por una obra, Reversible, en la que baila con mantón y bata de cola: no, nada que ver con el baile macho.

El reportaje completo en Vanity Fair.

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