Picasso, maestro de la vivisección

En el principio fue el padre. Un padre que cabe en una cuartilla y que parece, por el tono de la acuarela, pintado con vino tinto. Los trazos son precisos, como si la mano que los esbozó no tuviera solamente quince años. Es el retrato de José Ruiz, progenitor de Picasso y su primer maestro, y es la primera parada de Picasso. Retratos, una muestra de 81 piezas que da cuenta del talento del artista para captar rostros y estados de ánimo.

El artículo completo en Letras Libres.

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