El feminismo se pone flamenco

Cada vez más cantaoras como Alicia Carrasco y Lourdes Pastor escriben, cantan y reclaman letras adaptadas al siglo XXI. Hablan de temas sociales y se niegan a retratar a mujeres sumisas o resignadas. 

Ni subordinadas, ni resignadas, ni reprimidas. Ni guardar la honra, ni cerrar las piernas, menos aún la boca. Así se reivindican cada vez más flamencas. También flamencos, que se apuntan a escribir coplas jondas adaptadas al siglo XXI. “Mi tío escribe mis temas aunque sus poemas son el resultado de las charlas que tenemos los dos sobre asuntos que nos preocupan”, explica Lourdes Pastor, que tiene dos discos en el mercado.

En el último, ¿A quién le cantaré yo?, incluye un tema en el que critica los contenidos de los libros de texto. Se titula María y Lucía y en él lamenta que en los colegios aún se explique casi exclusivamente la Historia y el Arte hechos por hombres. “No entiendo que no se les dé a leer a Simone de Beauvoir o a conocer la obra de Frida Khalo, mujeres que juraría es la primera vez que se nombran en el flamenco”, dice riendo.

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