Los presos prefieren internet a los libros: sólo el 3% lee

Fotograma-pelicula-Mandela-Justin-Chadwick_110000569_2574525_1706x1280“Yo tenía 22 años y apenas conocía las vocales cuando el bibliotecario de la cárcel me inició en la lectura”. Habla Eleuterio Sánchez, El Lute, el reo más famoso del tardofranquismo. Su encierro lo define como “una angustia” de la que siempre intentó escapar. Lo consiguió dos veces. “Simón Sánchez Montero era un preso del Partido Comunista, ayudaba en la biblioteca. Llegó en el momento justo y me cambió la vida.”

Las cárceles de los años 60 no son como las de hoy pero las lecturas de un preso siguen siendo algo secundario. La única evaluación que además de cifras aporta encuestas a los usuarios la hizo el Observatorio de Bibliotecas Penitenciarias en 2011. Informaba de que las instalaciones no estaban en buenas condiciones, de que faltaban salas de lectura, presupuesto para adquirir libros y personal especializado.

El reportaje entero en El Español.

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