Flamenco lunático en Barcelona

aida_vargas_4-1En la pasada Bienal de Flamenco de Países Bajos, Juan Carlos Lérida se alió con el artista sonoro Enrique Tomás para llevar a cabo un workshop en el que sus alumnas debían deconstruir una soleá. ¿Que cómo se hace eso? Pues rompiéndola en pedazos, haciendo añicos su ritmo, jugando con el propio nombre del palo, repitiendo su compás hasta hacerlo irreconocible y volviéndola a componer, eso sí, como cada una quiso. Ese es un ejemplo de las clases que imparte por medio mundo un bailaor que llega al Ciutat Flamenco de Barcelona desde Miami a poner sobre la escena “Al cante”, segunda pieza de una trilogía a través de la cual se acerca a las tres formas principales de expresión que tiene el flamenco: el toque, el cante y el baile. Dicho así parece fácil, pero cualquier historia se pone honda en manos de este hombre que baila desde hace 40 años y que ha hecho de su cuerpo su laboratorio. A lo que hace lo llama “acercamientos”. “Así lo diferencio del work in progress, que es algo que no esta terminado. Mis acercamientos, aunque sean acumulativos, tienen principio y final.”  Foto: Aida Vargas.

Sigue en El Estado Mental.

Anuncios