Triunfo balsámico

image__630Ganadores_7088647486599493163David Lagos ganó la Lámpara Minera del Festival de Cante de las Minas de La Unión. Ese es el titular, la noticia, el dato frío, claro y sin adornos. Pero no da cuenta de la intensidad de la final de un certamen que ha premiado a un jerezano capaz de aunar estudio con guasa, saber con sonrisa, y gesto amable con hondura extrema. David demostró que hay que ser serio en La Unión pero que no hace falta ponerse grave. Esa parece su forma de tomarse la vida y así se toma el cante quien trabaja, escarba y araña cada letra, cada nota y cada palo para extraer lo mejor de sus recursos.

David acabó enamorando a muchos escépticos, que veían en Sebastián Cruz un candidato más “unionero”, y los conquistó en una final donde se rompió por siguiriyas, apuró en los cantes mineros y reventó las costuras del recinto y de las mentes estrechas al cantar por alegrías demostrando que un estudioso no es siempre un aburrido, ni un soso, ni un cenizo. David interpreta cada palo y tiene cualidades para hacerlo porque sabe ponerle cara y gesto a lo que cada estilo precisa. Cantar se canta con todo el cuerpo, no solo con la garganta, de la misma manera que un baile no puede ser sólo pierna. Y cuando Lagos pone en marcha su bien engrasada maquinaria, cabeza, corazón, voz y tendones se coordinan para cantar. Y esa fue una de las diferencias que lo alejó de sus competidores, cantaores muy competitivos que mostraron técnicas impecables y voces portentosas, pero también lejanía entre sus pulsos y sus gargantas.

Crónica completa en Deflamenco.com.

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