“Las peñas y los festivales maltratan a la cantera flamenca”

image__la_yiya_2824869318502406454Antes de empezar a trabajar en su disco, Ana María Ramírez llevaba cinco años sin cantar disfrutando de una maternidad que lleva tatuada en el antebrazo derecho y que es el motivo por el que, asegura, se levanta cada día. “Mis tres hijos son la razón por la que me retiré del cante para disfrutarlos y ahora son el motor que me empuja a trabajar y salir cada día a la calle”. Volvió, adoptó el nombre de La Yiya en honor de su abuelo al que llamaban Yiyi y se propuso cumplir la promesa que se había hecho a sí misma de publicar un disco antes de cumplir los 30. El resultado es Morisca (La Droguería Music, 2014), que coge el nombre del gentilicio de los oriundos de La Puebla de Cazalla.

Hay mucho de La Puebla y de esa maternidad a la que Ana María alude en las letras de Morisca, unas letras dibujadas por Manuel Velázquez siguiendo la biografía de Ana María y el estilo de otro morisco ilustre, Francisco Moreno Galván. “Pa’que quiero más tesoro que los tres niños que tengo”, dice la letra de sus bulerías o “De la rama de un árbol, se harán tres cunas, que tendrán de almohada seda y espuma”, dice la nana que Ramírez destaca como su tema preferido. “Manuel Velázquez me vio cantar en Sevilla y me dijo que el día que grabara un disco, él me escribiría las letras. Se sentó conmigo, me pregunto cosas de mi vida, me hizo que le contara anécdotas, que le hablara de mis sentimientos y salieron estas canciones que son preciosas”, explica Ana María a Deflamenco.com.

Entrevista completa en Deflamenco.com.

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