Un creador desobediente

image__ArcangelEstruna_128_8426308747018476087Estruna, el espectáculo que presentó Arcángel el 24 de junio en la Suma Flamenca de Madrid y del que había dado más de cuatro pinceladas en La Noche Blanca del Flamenco de Córdoba dos días antes, quería ser un viaje de ida y vuelta por la cultura popular búlgara y el flamenco. Estruna, rezaba la presentación del show, “es el río en el que fluye el agua de dos tradiciones” y aunque hubo un delicioso coro de voces búlgaras y letras de aquélla y de esta tierra, lo que se vio en el escenario fue el proceso de maduración, en directo, de un ser humano.

Arcángel se dejó dirigir y cantó temas del folklore búlgaro pero donde se mostró enorme fue por fandangos y en una nana susurrada que demostró por donde iba a ir la cosa. Estas palabras de Félix Grande describen perfectamente lo que hizo el onubense:

 “… la actitud que conforma a un artista: el reconocimiento de lo alcanzado por sus antecesores –en ocasiones el deslumbramiento ante su obra- y la desobediencia, contra ellos si fuera necesario, y siempre contra el conformismo, ese pegamento que tiende a inmovilizar lo que hace al arte temporal y comunitario: el espíritu de aventura.”

Reseña completa en Deflamenco.com.

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