Artista, bruja y sabia

lamoneta_sumaflamenca_madrid2013Llegó Fuensanta La Moneta al Centro Cultural Paco Rabal a homenajear a Carmen Amaya con un cuadro de lujo al que le falló la calidad del sonido y una iluminación poco ensayada. Suerte que tardó poco en salir esa especie de bruja avisadora que es Fuensanta, que también es hombre y bestia, y a la que solo le faltó arrancarse el pelo para demostrar que si Amaya era La Capitana, ella ya está en disposición de dominar cualquier ejército sin necesidad de rango.

Salió templada y se fue calentando con mucho tiento. La primera aparición supo a poco pero en la segunda, La Moneta apareció con chaqueta corta y falda a media pierna, enseñando los pies, sin miedo a nada. Fue toro y torera, arrastró los pies en unas escobillas escalofriantes y mostró detalles de Israel Galván y Matilde Coral sin caer en la paradoja. Fue moderna con los brazos y clásica con las caderas, con las que trazó círculos perfectos que hipnotizaron al público.

En su tercera aparición, se vistió los brazos con flecos y como si fuera cubierta de lágrimas, dijo con sus manos lo que pocos son capaces de decir con el cuerpo entero. No se repitió, no cansó, no se pareció a nadie y al rato de estar bailando ya nadie se acordaba de La Capitana. Supo aguantar el gesto y sostener cada movimiento, no tuvo prisa, no se rindió a la velocidad ni al golpe en seco. Fue niña durante un rato, corrió por el escenario e incluso pareció disfrutar de un juego particular.

Reseña completa en Deflamenco.com.

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