Un tabaco que mejora la salud

El-investigador-Lucas-Arzola-a_54311847285_53389389549_600_396Una investigación de la Universidad de California Davis demuestra que la planta del tabaco sirve para crear vacunas de manera rápida, verde y a bajo coste.

“La idea es desarrollar un proceso biotecnológico a escala industrial que utilice las plantas de tabaco como biofábricas para crear vacunas y proteínas terapéuticas de manera rápida y a bajo coste. Su aplicación será muy útil cuando haga falta producir mucho medicamento en poco tiempo, como por ejemplo ante un ataque bioterrorista o ante una epidemia como la que hubo con el H1N1”. Así es como explica el joven investigador Lucas Arzola a La Vanguardia.com en qué consiste el descubrimiento en el que lleva trabajando cinco años y que le ha llevado a conseguir varios premios de organismos estadounidenses. Entre ellos, el que otorga la National Science Foundation (NSF) con el que la entidad reconoce que su proyecto está en disposición de funcionar a gran escala.

“Nuestra tecnología nos permite dar al vegetal las instrucciones genéticas de la vacuna que se quiere manufacturar y lo que hacemos nosotros es aprovechar los procesos metabólicos que ocurren naturalmente en la planta para producirlas con un proceso de manufactura ‘verde’ en todo el sentido de la palabra”, explica Arzola.

Este estudiante de doctorado en Ingeniería Química con énfasis en Biotecnología, desarrolla su trabajo en la Universidad de California Davis y tiene claro que en cuanto acabe, montará su propia empresa: Inserogen, en la que con toda probabilidad trabajará parte del equipo de la doctora Karen McDonals, especializado en biotecnología de las plantas y en el que ha trabajado el investigador puertorriqueño desde 2007.

Noticia completa en La Vanguardia.es.

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